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Un Nuevo Modelo para
el estado de Yucatán

Ubicada
en el Distrito de Bolonchen en la región Puuc
del estado de Yucatán en México, la
Reserva Biocultural Helen Moyers es una entidad privada
manejada por Kaxil Kiuic, A.C. La Reserva consiste
de 1,650 hectáreas de selva tropical seca (subcaducifolia
mediana) que alberga el centro antiguo maya llamado
Kiuic, así como los vestigios de la comunidad
histórica que se llamó San Sebastián
(mapa de la región).
La fauna y flora abundante y diversa de la Reserva
la hace uno de los mejores remanentes de selva tropical
mediana en la península de Yucatán.
Los recursos ecológicos y culturales de la
Reserva están protegidos y 24 hectáreas
del centro de la zona arqueológica de Kiuic
han sido donados por Kaxil Kiuic, A.C. al Instituto
Nacional de Antropología e Historia (INAH).
Kiuic es uno de los primeros sitios arqueológicos
en la península de Yucatán del cuál
el INAH es propietario y será preservado y
protegido totalmente dentro de la Reserva Biocultural
que lo rodea. Esta iniciativa representa un nuevo
modelo para el manejo de de los recursos ecológicos
y culturales en el desarrollo de México.
La
Historia de la Reserva

La
Reserva fue creada a través de la compra de
varias parcelas de tierra privada que habían
conformada originalmente un solo predio. Una de las
razones de que la selva de Kiuic está tan bien
conservada hoy es porque la tierra perteneció
a una sola familia desde, cuándo menos, finales
del siglo XVIII. El predio original fue dividido a
mediados de la década de los noventa en parcelas
y distribuido entre sus hijos por Emiliano Canul,
patriarca de la familia. El proceso de deforestación
y el incremento en la explotación de los recursos
naturales amenazaba el futuro de la selva de Kiuic.
Tras reconocer la importancia del lugar, varios oriundos
de la región, entre ellos el Sr. Mario Magaña
de Oxkutzcab, contactaron a quienes eventualmente
formaron la asociación civil de Kiuic y expresaron
su preocupación por el devenir de este predio
amenazado. En los años siguientes y con el
apoyo de Edward y Helen Moyers, se logró la
compra de las parcelas, integrando de nuevo el predio
original de la familia Canul. Se fundó Kaxil
Kiuic, A.C., una organización internacional
sin fines de lucro con base en México, contando
otra vez con el apoyo de Millsaps College y también
de Jay y Julie Lindsey. Ya en la primera tercia superior
de reservas privadas de su tamaño en América
Latina, continuamos los esfuerzos de recaudar fondos
para adquirir otros recintos de selva en buen estado
de conservación que se encuentran más
allá de los límites de la Reserva Biocultural
Helen Moyers. Se espera que en el futuro una zona
mayor de aproximadamente 4,000 hectáreas sean
área de protección bajo la Reserva
Recursos
Principales de la Reserva

La
Reserva Biocultural Helen Moyers alberga una
de las extensiones mejor conservadas de selva subcaducifolia
existentes en la península de Yucatán.
Ubicada en una zona de colinas y valles, su cubierta
forestal forma el sustento de una amplia gama de flora
y fauna. Aunque los inventarios de flora y fauna estén
bajo elaboración todavía, se sabe que
su selva soporta a muchas especies de animales que
deben existir en la región, incluyendo algunas
especies amenazadas. Dentro de las especies más
amenazadas están el Jaguar (Pantera onca),
Puma Puma concolor), Jaguarundi Hepailurus yaguarondi),
Jabalí de Labios (Tayassu pecari), Coatí
(Nasua narica), Temazate (Mazama americana) y cola
blanca (Odocoileus virginiaus), así como de
varias especies de aves. La reserva alberga más
del 20% de las especies conocidas de la península
y ha sido declarada, “…uno de los mejores
lugares que quedan para ver aves en la península”.
Además, la reserva es un buen santuario para
mamíferos menores, reptiles y muchas clases
de insectos.
La selva seca subcaduciflia es saludable y contiene
áreas arboladas con especies de madera dura
en buen estado de conservación. La selva alberga
una mezcla de los árboles encontrados comúnmente
en éstas selvas, como por ejemplo, Cedro (Cedrella
odeorata), Chacá (Bursera simaruba), Balché
(Lonchocarpus sp.), Zapote (Manikara zapota), Ceíba
(Ceiba pentandra) y Ramón (Brosimum alicastrum).
Plantas xerofíticas, como la orquídea,
abundan en la reserva, así como muchas de las
plantas que florecen in la región. El cedro
(Kulinché en Maya), una especie amenazada por
la extracción excesiva en el pasado, está
siendo reforestado en algunas partes de la reserva.
Otra especie amenazada en la península, una
especie de palmera conocida como chi’t (Coccothrinax
readii) en Maya, se encuentra en relativa abundancia
en la reserva.
El patrimonio archaeology
e histórico localizado dentro de la reserva
es magnífico. Por ejemplo, la zona arqueológica
conocida como Kiuic ubicada en el núcleo de
la reserva, fue un gran centro Maya. Esta comunidad
antigua existió desde 600 a.C. hasta d.C. 1000
y se extendió sobre varios kilómetros
a la redonda. Sus construcciones se caracterizan por
edificios abovedados de mampostería, algunos
de los cuáles aún están en pié
en maravillosos asentamientos situados en las cimas
de las colinas. Los antiguos Mayas de esta región
llevaban a cabo su agricultura en las tierras planas
localizadas entre las colinas desde cuyos palacios
y casas en las cimas se observaban magníficas
vistas del paisaje circundante.
Además, la reserva alberga las ruinas de un
asentamiento histórico conocido como San Sebastián
(también conocido como Rancho Kiuic). Esta
comunidad formada por gente de origen Maya fue fundada,
cuando menos, hacia la segunda mitad del Siglo XVIII
y continuó siendo ocupado hasta finales de
los años cincuenta. Sus habitantes vivían
en la periferia de la sociedad mexicana, siendo ésta
una verdadera comunidad autóctona cuyo liderazgo
era maya. San Sebastián También fue
donde Stephens y Catherwood
se hospedaron en 1840, cuando visitaron las ruinas
de Kiuic. De hecho, el edificio donde durmieron y
conocido por ellos como la Casa Real, aún está
parcialmente de pié y forma parte de las líneas
de investigación en la reserva. Nuestro
Centro de Investigación, Educación y
Ecoturismo se localizará en está
área cerca de un árbol de Ceiba (el
árbol de la vida) que marcó el centro
de la comunidad.
Metas
de la Reserva

La Reserva Biocultural Helen Moyers
es un laboratorio al aire libre, donde se lleva a
cabo la investigación y educación con
el afán de no sólo adquirir conocimiento,
sino también de conservar los recursos ecológicos
y culturales de la reserva. La meta es proveer un
sitio con enfoque internacional donde una amplia gama
de profesionistas trabajan y estudian juntos y debido
a su convivencia fluya un intercambio de ideas e información
en contextos formales e informales. Es un lugar diseñado
para ofrecer apoyo a la gente de las comunidades Mayas
circunvecinas, quiénes confrontan los desafíos
de mantener su propia identidad cultural.
La
reserva alberga un número creciente de proyectos
de investigación y educación,
que fomentan el desarrollo de la productividad sustentable
de las comunidades
humanas cercanas.
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